La retención del 115
Es un pago a cuenta de tu impuesto.
La rentabilidad de un alquiler casi nunca es la renta dividida entre el precio de compra: faltan los gastos del año, los meses vacíos y el impuesto. Con las tres cosas dentro, el número baja y es el único que puedes comparar con otra inversión. Tus alquileres contabilizados inmueble a inmueble, desde 149 €/mes con el ERP incluido.
En esta página
| Gasto | Por qué se olvida | Qué hace en tu rentabilidad |
|---|---|---|
| IBI | Llega una vez al año | Fijo, cobres o no |
| Comunidad y derramas | La derrama no se espera | Una obra se lleva el año entero |
| Seguros | Se dan por hechos | Suma fija, pequeña y constante |
| Mantenimiento | Se arregla cuando pasa | El menos previsible, y se acumula |
| Gestión o agencia | Se paga por comodidad | Un porcentaje de la renta al mes |
| Meses vacíos | No se apuntan | Cambiar de inquilino cuesta más que una avería |
| Impagos | Se piensa que no pasará | Se come medio año de margen |
Ejemplo con valores redondos, no un caso del mercado: entre la primera cifra y la última hay casi la mitad del resultado.
La cuenta con tus cifras la devuelve la calculadora de rentabilidad de un alquiler.
Es un pago a cuenta de tu impuesto.
Si alquilas un local, lo repercutes: no es ingreso tuyo.
La liquidación mes a mes, con cada concepto separado, en el generador de liquidación de alquileres.
Mira la cláusula de actualización que firmaste.
Cuánto sube la renta y en cuántos años la recuperas.
Seguros, gestión y mantenimiento: poco por partida, mucho al año.
Compara la rentabilidad neta con lo que te darían por él.
Lo que tienes que recordar
No hay un número universal: depende del mercado, del inmueble y de las alternativas que tengas. Lo que sí es comparable es la rentabilidad neta después de impuestos, porque es la única que se puede poner al lado de otra inversión. Calcula la tuya, mírala junto al riesgo que asumes y decide con eso, no con lo que se repite por ahí.
Porque el impuesto se calcula sobre el rendimiento del alquiler, y ese rendimiento se suma al resto de tus rentas. Al meterlo, la cifra baja, y con la amortización dentro baja algo menos. La diferencia entre la bruta y la neta después de impuestos no es un error de la cuenta: es el coste real de tener ese inmueble alquilado.
Sí, y es la parte que más se olvida. Un mes vacío no es un gasto, es un ingreso que no entra, y los gastos de ese mes siguen ahí. Por eso conviene calcular con los meses reales de alquiler y no con doce, sobre todo si hay cambio de inquilino.
Si deja el inmueble como estaba, es gasto del ejercicio. Si añade algo o alarga su vida útil, se suma al valor y se reparte entre varios años: eso es la amortización. En la cuenta de rentabilidad conviene tratar cada cosa en su sitio, porque meter una reforma grande como gasto del primer año te da una rentabilidad falsa en los dos sentidos.
No. La retención es un pago a cuenta de tu impuesto: tu inquilino la ingresa en tu nombre y luego se descuenta en tu declaración. En la cuenta de rentabilidad no es un gasto más, y si la tratas como un coste te creerás que ganas menos de lo que ganas.
Con un solo inmueble y una renta estable, una hoja de cálculo puede aguantar. El problema llega con varios inmuebles, con meses vacíos, con gastos repartidos y con la retención en medio: entonces la hoja se queda desactualizada y la rentabilidad se calcula una vez al año, con prisa. Si los alquileres viven donde vive la contabilidad, la cuenta sale sola.
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