Capital social de una SL: mínimo legal, desembolso y qué cambia en una ronda
Esta página es para socios de una sociedad limitada que tienen que decidir cuánto capital poner, y para fundadores que están a punto de ampliarlo porque entra un inversor. Aquí tienes qué es el capital social, cuánto es el mínimo legal hoy y qué protege de verdad la responsabilidad limitada. Y si la sociedad acaba de nacer, la gestoría y el ERP van juntos desde 149 €/mes.
En dos frases. El capital social es la cifra que los socios se comprometen a aportar (dinero o bienes) y la que responde frente a terceros: no es un depósito parado, es dinero de la empresa. Desde la reforma de 2022 el mínimo legal de una sociedad limitada es de 1 €, cuando antes eran 3.005 €, y con una cifra tan baja la ley te obliga a destinar una parte importante del beneficio a reservas hasta igualar ciertos umbrales.
El capital social es la decisión más fácil de tomar mal, porque se toma el primer día con prisa y casi nadie te explica la contrapartida.
Es para ti si
Estás a punto de constituir una SL y te han dicho que con 1 € es suficiente.
Vas a aportar bienes en lugar de dinero y quieres saber cómo se valora eso.
Quieres entender qué protege la responsabilidad limitada y dónde están los límites.
Un inversor va a entrar y no tienes claro qué pasa con el capital ni con tu porcentaje.
No es para ti si
Crees que el capital social se queda quieto en el banco: se usa, es dinero de la empresa.
Buscas poner una cifra alta para impresionar a un banco o a un cliente: no funciona así.
Estás comparando SL con SA: eso es otra página y otra decisión, la de la forma jurídica.
Esperas que el capital social te libre de pagar impuestos: no tiene nada que ver con lo que tributas.
Si lo que estás decidiendo es la forma jurídica, empieza por ahí: la diferencia entre SL y SA se ve en cuatro cosas concretas, y ninguna es el capital. Cuando lo tengas claro, el capital se decide en diez minutos.
Qué es el capital social, en palabras llanas
Cuatro ideas y una ampliación. Con esto ya puedes decidir una cifra sin llamar a nadie, y sabrás qué estás firmando el día de la escritura.
Es una cifra y un compromiso.
El capital social es la cifra que los socios se comprometen a aportar a la sociedad, en dinero o en bienes, y responde frente a terceros: es lo que la sociedad pone por delante cuando firma un contrato o pide financiación. No es un aval tuyo ni una garantía para tus proveedores: es el dinero con el que arranca la empresa y con el que responde.
Se fija en la escritura y se puede ampliar después.
Aparece en el Registro Mercantil: es público.
El mínimo legal hoy: 1 €.
Una sociedad limitada puede constituirse con 1 € de capital. Antes de la reforma de 2022 el mínimo eran 3.005 €, así que montar una sociedad obligaba a dejar esa cantidad dentro sin poder usarla como capital. Ese cambio es el que hizo que crear una SL dejara de ser una carrera de obstáculos para muchos fundadores.
El mínimo es legal, no recomendado: puedes poner la cifra que decidas.
Con la cifra reducida la ley pone una condición: hay que destinar una parte importante del beneficio a reservas hasta igualar ciertos umbrales. En palabras llanas, mientras no llegues a esos umbrales una parte de lo que ganes no se reparte entre los socios: se queda dentro de la sociedad. Es el intercambio de entrar con poco dinero.
El dinero se queda en la empresa, no se pierde.
Si tu plan es repartir dividendos pronto, pídenos la cuenta antes de decidir la cifra.
Y la responsabilidad limitada.
Los socios responden con lo que aportaron, no con su patrimonio personal: si la sociedad va mal, los acreedores van contra la sociedad. Hay dos excepciones que conviene tener claras desde el primer día: lo que hayas avalado tú con tu nombre, y los casos en que un juez levanta el velo de la sociedad porque se ha usado como pantalla para perjudicar a terceros.
Un aval personal firmado no lo cubre la sociedad.
La limitación protege si la sociedad se usa como una sociedad, no como un escudo.
Cuando entra un inversor: la ampliación.
En una ronda se amplía el capital: la sociedad emite participaciones nuevas y el inversor paga por ellas. Lo normal es que pague más de lo que vale el nominal de cada participación, y esa diferencia se llama prima de emisión. Es la forma de meter dinero en la empresa sin regalar porcentaje: el dinero extra entra en el patrimonio de la sociedad, no en el bolsillo de los socios.
Sube el capital y sube la caja, pero baja tu porcentaje: es la dilución.
La ampliación se decide en junta y se formaliza en escritura e inscripción.
Y por qué subir la cifra no basta.
Subir el capital social no trae dinero nuevo ni arregla las cuentas: el capital no dice cuánto vale tu empresa. Lo que vale se ve en lo que gana, lo que tiene y lo que debe. Antes de una ronda, el orden correcto es cuentas ordenadas, participación de cada socio clara y las reglas de convivencia firmadas: si aún no las tienes, ese es el trabajo previo, y está en el pacto de socios.
Un inversor pregunta por tus números, no por tu cifra de capital.
Lo que no está ordenado antes de la ronda se descubre en la due diligence.
Qué significa para ti: la cifra que pongas en la escritura es el suelo de tu responsabilidad, no el techo de tu ambición. El dinero que hace crecer una empresa entra por las ventas, no por el Registro Mercantil.
Cómo se desembolsa y cuánto poner
Desembolsar es poner el dinero o los bienes donde toca. Aquí están las dos vías y las dos cifras, la mínima y la que da margen. Lo que decidas se escribe en la escritura y no se cambia con un correo.
1
Aportación dineraria
Dinero en la cuenta de la sociedad
Cada socio transfiere su parte a una cuenta a nombre de la sociedad en constitución, antes de la escritura. El banco certifica el depósito y esa certificación va con los papeles de la notaría: sin ella no se firma.
2
Aportación no dineraria
Bienes, valorados
Puedes aportar bienes en lugar de dinero: equipos, licencias, un vehículo, un ordenador. Se valoran, se describen en la escritura y constan por ese valor. No todo vale como aportación y la valoración tiene que estar justificada.
3
Con la cifra mínima
Entras con poco
Arrancas antes y arriesgas menos si el proyecto no sale. A cambio, durante un tiempo una parte importante del beneficio se queda en la sociedad como reserva y no la puedes repartir: eso es lo que pide la ley a cambio del 1 €.
4
Con una cifra más alta
Más dinero dentro
Pones colchón para los gastos del arranque y la sociedad no depende tanto de cobrar rápido. Ese dinero tampoco es un seguro: si el negocio se va al garete, se pierde con él y tu responsabilidad llega hasta ahí.
El capital no cambia lo que cuesta llevar la sociedad después. Una asesoría tradicional cobra entre 80 y 200 €/mes por la contabilidad y los impuestos de una SL, y una licencia de ERP va de 7,50 a 29,50 €/mes si la contratas por separado. Con el plan Seed de 149 €/mes el ERP completo y la gestoría van en la misma cuota, con un gestor asignado con nombre y el traspaso desde tu asesoría actual sin coste.
Tres planes, uno para cada momento de la sociedad
Si acabas de constituir, el plan Seed lleva la contabilidad y los impuestos con el ERP dentro. Si vas a contratar o a preparar una ronda, subes de plan y subes de acompañamiento: nunca de software, porque el ERP es el mismo.
Seed · 149 €/mes
Para la SL que arranca (0–2 empleados): ERP completo, contabilidad, IVA, sociedades y cuentas anuales, altas de socios autónomos y sesión trimestral con un CFO.
Startup · 249 €/mes
Para la que ya contrata (hasta 5 empleados). Añade nóminas incluidas, apoyo en ENISA y Ley de Startups, CFO mensual y CMO trimestral.
Scale · 449 €/mes
Para la que crece (hasta 20 empleados) o prepara ronda: nóminas hasta 20 empleados, CFO y CMO mensuales y preparación de ronda y due diligence.
¿Cuál es el capital social mínimo de una SL en 2026?
1 €. Desde la reforma de 2022 el capital mínimo legal de una sociedad limitada es de 1 €, cuando antes eran 3.005 €. Lo que cambia con esa cifra es la contrapartida: la ley te obliga a destinar una parte importante del beneficio a reservas hasta igualar ciertos umbrales, así que el ahorro de la entrada se paga en flexibilidad los primeros años.
¿Ese euro es todo lo que necesito para constituir la sociedad?
No. El capital es dinero que entra en la sociedad, no un pago a terceros: la notaría y las tasas del registro se pagan aparte, y la sociedad recién creada ya tiene obligaciones contables y fiscales aunque no facture. El capital no cubre nada de eso, solo marca la frontera de tu responsabilidad.
¿Puedo gastarme el capital social?
Sí. Es dinero de la empresa y se usa para pagar proveedores, nóminas, software o lo que necesite el negocio. Lo que no se puede hacer es devolvérselo a los socios por la cara: devolver aportaciones a los socios es otro trámite, con sus requisitos y su publicidad.
¿Qué es la prima de emisión y por qué se paga?
Es la diferencia entre lo que paga el inversor por sus participaciones y el valor nominal de esas participaciones. Se paga porque la empresa ya vale más que su capital social: si el inversor entrara solo al valor nominal, se llevaría un trozo del valor que habéis construido los demás. Ese dinero extra entra en el patrimonio de la sociedad.
¿Subir el capital social me hace más grande?
No. El capital social es una cifra comprometida, no una medida del tamaño ni del valor de la empresa: nadie te financia por tener un número más alto en la escritura. Lo que mira un banco o un inversor son tus cuentas y tu capacidad de generar caja. Y si la subida es real, porque entra dinero nuevo, lo que cambia de verdad no es el número, sino el porcentaje que te queda a ti.
¿Responsabilidad limitada significa que no respondo nunca?
Significa que respondes con lo que aportaste, no con tu patrimonio personal: si la sociedad va mal, los acreedores van contra la sociedad, no contra tu casa. Tiene excepciones que conviene tener claras: lo que hayas avalado tú con tu nombre, y los casos en que un juez levanta el velo de la sociedad porque se ha usado para perjudicar a terceros.
¿Cuánto cuesta llevar una SL con este capital tan pequeño?
El capital no cambia el precio de llevarla: una asesoría tradicional cobra entre 80 y 200 €/mes por la contabilidad y los impuestos de una sociedad, y una licencia de ERP va de 7,50 a 29,50 €/mes si la contratas aparte. Con el plan Seed de 149 €/mes tienes el ERP completo y la gestoría en la misma cuota. Si la sociedad aún no existe, empieza por crear una SL en España: la constitución completa son desde 500 €, precio único.
Elige la cifra con la cuenta delante, no con la prisa
30 minutos para ver tu caso: qué capital tiene sentido, qué se puede cambiar después y qué cuesta llevarla cada mes. Te lo decimos aunque no sea con nosotros.