Qué impuestos paga una SL: la lista completa, modelo a modelo
Una sociedad limitada no paga un impuesto, presenta entre once y quince declaraciones al año. Está el Impuesto sobre Sociedades con sus pagos a cuenta, el IVA de cada trimestre con su resumen anual, las retenciones si tienes empleados, local de alquiler o reparto de dividendos, y las declaraciones informativas junto con las cuentas anuales. Todo eso lo llevamos nosotros dentro de la suscripción, desde 149 €/mes, con el ERP completo incluido.
En dos frases. Una SL paga el Impuesto sobre Sociedades (modelo 200, en julio) y tres pagos a cuenta durante el año (modelo 202, en abril, octubre y diciembre), presenta el IVA de cada trimestre (modelo 303) con su resumen anual (modelo 390, en enero) y, si tiene empleados, alquileres o dividendos, añade retenciones y sus resúmenes anuales. Lo que no paga la sociedad es tu IRPF: el IRPF es personal y lo declara cada socio por sus rentas.
Si buscas la respuesta rápida: la sociedad presenta impuestos propios (Sociedades e IVA) y, además, ingresa por ti las retenciones que practica a empleados, caseros y socios. Esa es toda la estructura. Lo demás son variantes según lo que haga tu empresa.
Para quién es esta lista. Y para quién no.
Esta página es para el administrador de una SL que quiere saber, de una vez, qué tiene que presentar y cuándo. Si tu caso es otro, te lo decimos antes de que sigas leyendo.
Es para ti si
Tienes una SL o la vas a constituir y quieres saber lo que viene después.
Quieres comprobar si tu gestoría actual los presenta todos o pagas por algo incompleto.
Te has llevado algún requerimiento por un modelo que no sabías que existía.
Vas a contratar, alquilar un local o repartir dividendos y quieres saber qué se añade.
No es para ti si
Eres autónomo o profesional: tu IRPF va por el modelo 130 y tu cuota por el 303, no por el 200.
Buscas una empresa que solo firme lo que tú preparas: aquí los modelos los preparamos nosotros.
Necesitas la fiscalidad de una entidad cotizada o de un grupo consolidado: ese no es nuestro terreno.
Quieres que te digamos cuánto vas a pagar de impuestos sin ver tus números: eso es la llamada, no la web.
Los cuatro bloques que presentamos por ti
Si alguien te lo lleva por partes, pagas por partes. Aquí los cuatro bloques van en la misma suscripción, con la contabilidad que los alimenta.
Impuesto sobre Sociedades.
El modelo 200 al cerrar el ejercicio y los tres pagos a cuenta del modelo 202 durante el año. Es el impuesto de la empresa: se calcula sobre el beneficio contable ajustado por la norma, no sobre lo que te queda en el banco.
Los gastos entran si tienen factura completa y están justificados.
El modelo 303 de los cuatro trimestres y el modelo 390 en enero. El IVA que cobras menos el que soportas: si sale a tu favor, se compensa en los periodos siguientes o se devuelve con el cierre del año.
Cada factura y cada gasto, clasificados antes del día 20.
Si tienes empleados, el 111 cada trimestre y el 190 en enero. Si pagas alquiler, el 115 y el 180. Si repartes dividendos, el 123 y el 193. Son ingresos a cuenta de un impuesto ajeno: los retienes, los guardas y los ingresas en su plazo.
Nóminas, contratos y seguros sociales, con el plan Startup.
Y si Hacienda pregunta, contestamos nosotros.
Informativas y cuentas anuales.
El 347 en febrero con tus clientes y proveedores, el 232 en noviembre si hay operaciones vinculadas, y el cierre del ejercicio con las cuentas anuales formuladas, aprobadas y depositadas en el Registro Mercantil.
Las cuentas no se presentan solas: se aprueban y se depositan.
Un gestor asignado con nombre que sabe en qué ejercicio estás.
Presentar no es rellenar casillas: es que los números que van dentro estén bien clasificados desde la factura. Por eso el software con el que facturas y quien presenta tus impuestos tienen que ser el mismo sitio.
Lo que cuesta que alguien lleve esto por piezas
Antes de mirar nuestra cuota, mira el precio de mercado de cada pieza por separado: son los precios que ya publicamos en la home.
1
Una asesoría tradicional
80–200 €/mes
Contabilidad, IVA, sociedades y cuentas anuales de la sociedad. Es el precio de mercado, y buena parte de lo que se presenta se lo mandas tú.
2
Una gestoría low-cost
24–50 €/mes
Está pensada para autónomos con contabilidad sencilla. Una SL necesita contabilidad formal, cuentas anuales y depósito: eso no entra en esa cuota.
3
Un software de contabilidad
0–29,50 €/mes
Holded va de 7,50 a 29,50 €/mes, Quipu se mueve en la misma banda y Contasimple arranca en 0 €. Te da los números, no la firma ni el criterio.
4
Todo junto, con Contaes
149 €/mes
Contabilidad, todos los modelos, las cuentas anuales y el ERP completo donde facturas. Una cuota, un interlocutor y los plazos cubiertos.
Súmalo como lo sumarías tú: la asesoría y la licencia de software van entre 87,50 y 229,50 €/mes por separado, y a eso se añade revisar quién presenta qué. Con el plan Seed de 149 €/mes entra todo, y si tienes empleados, el plan Startup (249 €/mes) incluye las nóminas hasta 5 empleados, con la opción de sumar más a 5 €/empleado/mes.
Tres planes, los mismos modelos
Los impuestos de la sociedad van incluidos en los tres planes. Lo que cambia es el acompañamiento: la parte laboral, las sesiones y la preparación de ronda.
Seed · 149 €/mes
Para la SL que arranca (0–2 empleados): contabilidad, IVA, sociedades, cuentas anuales, altas de socios autónomos y sesión trimestral con un CFO.
Startup · 249 €/mes
Para la que ya contrata (hasta 5 empleados). Añade nóminas incluidas, contratos y seguros sociales, apoyo en ENISA y Ley de Startups y CFO mensual.
Scale · 449 €/mes
Para la que crece (hasta 20 empleados) o prepara ronda: nóminas hasta 20 empleados, CFO y CMO mensuales y preparación de ronda y due diligence.
Si Hacienda te sanciona por un error nuestro, la sanción la pagamos nosotros.
SLA de 24 h laborables
Si no te respondemos en 24 h laborables, ese mes no lo pagas.
Sin permanencia
Mes a mes. Si no aportamos, te vas cuando quieras: el servicio se gana cada mes.
Traspaso sin coste
Si vienes de otra gestoría, el cambio lo llevamos nosotros: tú solo firmas la autorización.
La lista completa, en una tabla
Esta es la tabla que usamos en las llamadas. Si tu sociedad no tiene empleados, ni local alquilado, ni reparto de dividendos, te quedas en la primera mitad y son unas once presentaciones al año.
Obligación
Cuándo
Qué es
Impuesto sobre Sociedades (modelo 200)
En julio, después del cierre del ejercicio
La declaración del beneficio de la sociedad: ingresos menos gastos del año, ajustados por la norma. Es el impuesto de la empresa, no el tuyo.
Pagos a cuenta de Sociedades (modelo 202)
En abril, octubre y diciembre
Tres adelantos del modelo 200. Funciona como adelantar la cuota de la comunidad cada trimestre: cuando llega la liquidación anual, se descuenta lo que ya has ingresado.
IVA (modelo 303)
Cada trimestre, del 1 al 20 de abril, julio, octubre y enero
El IVA que has cobrado a tus clientes menos el que has pagado en gastos con factura. Si sale a tu favor, se compensa o se solicita la devolución.
Resumen anual del IVA (modelo 390)
En enero, del 1 al 30
La foto de todo el IVA del ejercicio, trimestre a trimestre. Se presenta aunque la sociedad no haya tenido actividad.
Retenciones del trabajo (modelo 111)
Cada trimestre, si tienes empleados
Lo que has retenido en cada nómina a tus trabajadores y todavía no es suyo: lo ingresas tú a cuenta de su IRPF.
Resumen anual de retenciones del trabajo (modelo 190)
En enero
El detalle, trabajador por trabajador, de todo lo retenido durante el año. Hacienda lo cruza con la declaración de cada uno.
Retenciones sobre alquileres (modelo 115)
Cada trimestre, si pagas un local en alquiler
La parte del alquiler que retienes al casero y que ingresas por él. Muchos contratos de oficina o nave obligan a esto.
Resumen anual de alquileres (modelo 180)
En enero
El detalle por arrendador de lo retenido durante el año por el local que usas.
Retenciones sobre dividendos (modelo 123)
Cada trimestre, si repartes dividendos
Cuando apruebas dividendos, la sociedad retiene una parte a cada socio y la ingresa a cuenta de su IRPF.
Resumen anual de rentas del capital (modelo 193)
En enero
El detalle anual de lo que retuviste a cada socio por los dividendos repartidos.
Operaciones con terceras personas (modelo 347)
En febrero
La lista de clientes y proveedores con los que has movido más volumen durante el año, por encima del límite que fija la norma. Hacienda la usa para cruzar datos.
Operaciones vinculadas (modelo 232)
En noviembre
Informa de las operaciones con partes vinculadas (socios, administradores, empresas del mismo grupo) que superan el límite legal.
Entidades en atribución de rentas (modelo 184)
Al cerrar el periodo de la entidad
Solo lo presenta una entidad en régimen de atribución de rentas, como una comunidad de bienes: reparte la base entre los socios. Una SL no lo presenta.
Cuentas anuales y su depósito
Al cerrar el ejercicio: formulación, aprobación en junta y depósito
El balance, la cuenta de resultados y la memoria del año, depositados en el Registro Mercantil. Aunque la sociedad no haya tenido movimiento.
Al final de la tabla están los tres que se olvidan con más facilidad: el resumen anual del IVA —mucha gente cree que con los cuatro 303 ya está—, el 347 de febrero, que depende del volumen que hayas movido con cada cliente y proveedor, y las cuentas anuales, que no se presentan solas: hay que formularlas, aprobarlas en junta y depositarlas.
Si acabas de constituir la sociedad y no tienes claro qué te toca el primer año, empieza por el orden del trámite en crear una sociedad limitada.
El Impuesto sobre Sociedades, sin jerga
Es el impuesto que paga la empresa por su beneficio. Se calcula sobre el resultado contable del ejercicio —lo que ganas menos lo que gastas— con una serie de ajustes que marca la Ley del Impuesto sobre Sociedades. Traducido: no es el dinero que tienes en el banco, es el resultado de tu contabilidad.
De aquí sale la consecuencia que más importa en el día a día: los gastos reducen el impuesto si están justificados y tienen factura completa a nombre de la sociedad. Un gasto sin factura no se deduce, y eso es dinero que pagas tú de más sin verlo.
El modelo 200 va acompañado de tres pagos a cuenta al año, el modelo 202, que funcionan como adelantos de la cuota final. En abril, octubre y diciembre. Si vas justo de tesorería, estos tres días del calendario son los que más duele no haber previsto: se paga sobre el resultado del ejercicio, se haya cobrado o no.
El IVA: cuatro veces al año y una más en enero
El IVA no es un impuesto que se calcule una vez: se declara por periodos. Cada trimestre se presenta el modelo 303 con el IVA que has cobrado a tus clientes, el que has pagado en tus gastos y la diferencia. Si sale a ingresar, se paga; si sale a compensar, se arrastra a los trimestres siguientes y se puede pedir la devolución al cerrar el año.
El resumen anual, el modelo 390, llega en enero y cuenta todo el ejercicio de una vez. Y ojo con la trampa clásica: no presentar el 303 de un trimestre porque no has facturado. Se presenta igual, a cero. Lo que no se presenta, se requiere.
Retenciones: solo si pagas nóminas, alquiler o dividendos
Las retenciones son ingresos a cuenta de un impuesto que no es de la sociedad. La sociedad retiene, guarda y paga por cuenta de otro: del empleado, del casero o del socio.
Por eso aparecen o desaparecen según lo que hagas. Si contratas, entra el 111 cada trimestre y el 190 en enero. Si alquilas un local, el 115 y el 180. Si repartes dividendos, el 123 y el 193. Cada uno tiene su plazo, y el plazo no se mueve porque tú tengas la cuota pendiente de cobrar.
Las informativas: las declaraciones que no pagan, solo informan
El 347 de febrero, el 232 de noviembre si hay operaciones vinculadas y el 184 si tu sociedad es una entidad en régimen de atribución de rentas. Estas declaraciones no ingresan nada: sirven para que Hacienda cruce datos.
Y luego está el cierre del ejercicio, que no es un modelo pero es el trámite que más se atasca: las cuentas anuales se formulan, se aprueban en junta y se depositan en el Registro Mercantil. Si no se depositan, la sociedad aparece como incumplidora en el registro, y eso afecta a trámites posteriores.
Lo que la sociedad NO paga. El IRPF es un impuesto personal: lo declara cada socio por sus rentas, no la sociedad. El Impuesto sobre el Patrimonio también es individual. La sociedad sí retiene una parte cuando reparte dividendos y la ingresa por el socio, pero el impuesto es de quien cobra.
Qué significa para ti
Son entre once y quince presentaciones al año, según si tienes empleados, local de alquiler y reparto de dividendos. Ninguna avisa sola: cada una tiene su fecha, y presentar tarde trae recargos e intereses de la Ley General Tributaria. Ese es el coste real de llevarlas por tu cuenta con un calendario de notas en el móvil.
Lo que entra en la suscripción es precisamente esto: la contabilidad mensual, todos los modelos, las cuentas anuales y el depósito, con un gestor asignado que responde y con el ERP completo donde emites tus facturas. Desde 149 €/mes. Y si algo se presenta mal por un error nuestro, responde la garantía antisanciones.
Entre once y quince presentaciones al año, según el caso. Una SL sin empleados, sin local de alquiler y sin dividendos se queda en la mitad: el Impuesto sobre Sociedades, sus tres pagos a cuenta, el IVA de los cuatro trimestres, el resumen anual del IVA y las cuentas anuales. Cada empleado, cada alquiler y cada reparto de dividendos añade modelos.
¿Cuándo se presenta el Impuesto de Sociedades?
El modelo 200 se presenta en julio, después del cierre del ejercicio. Va acompañado de tres pagos a cuenta durante el año, el modelo 202, que se presentan en abril, octubre y diciembre.
¿Una SL sin actividad tiene que presentar impuestos?
Sí. Si la sociedad está dada de alta en el censo, presenta el IVA de cada trimestre aunque vaya a cero, su resumen anual y el depósito de las cuentas anuales aunque no haya tenido movimiento. Lo que no se presenta se requiere, y un requerimiento se paga.
¿La SL paga el IRPF de los socios?
No. El IRPF es un impuesto personal: lo declara cada socio por sus propias rentas, no la sociedad. La sociedad sí retiene una parte cuando reparte dividendos y la ingresa con el modelo 123, y cada socio se la descuenta después en su declaración.
¿Por qué me llegan requerimientos si mi gestoría presentaba todo?
Casi siempre falta una pieza: un modelo que nadie sabía que tocaba, un gasto sin factura completa o un dato que no cuadra con el de un proveedor. Por eso en Contaes los modelos, la contabilidad y el software van en el mismo sitio, y la garantía antisanciones cubre los errores que sean nuestros.
¿Cuánto cuesta que alguien te lleve todos estos modelos?
Una asesoría tradicional cobra entre 80 y 200 €/mes por la gestión fiscal de una sociedad, y las gestorías low-cost de autónomos entre 24 y 50 €/mes, aunque no cubren una SL con contabilidad formal ni el depósito de cuentas. En Contaes va todo incluido en la suscripción, desde 149 €/mes, con el ERP completo dentro.
Deja de llevar el calendario fiscal en la cabeza
Los modelos, la contabilidad y las cuentas anuales los llevamos nosotros. 30 minutos para ver qué te toca presentar y cuándo.