ERP con CRM integrado

CRM y ERP: qué hace cada uno y por qué van juntos

El CRM es donde viven tus clientes y las oportunidades; el ERP es donde vive el dinero: facturas, gastos y tesorería. Cuando cada uno está en su programa, el mismo cliente existe dos veces y nadie sabe qué se ha cobrado de verdad. Aquí el CRM va dentro del ERP desde el plan Seed de 149 €/mes, junto a la gestoría que revisa esos números.

En dos frases. Un CRM guarda con quién hablas, en qué punto está cada oportunidad y qué toca hacer después; un ERP guarda el dinero: facturas, gastos y tesorería. Si viven en programas distintos, el mismo cliente está en dos listas, el comercial promete cosas que el financiero no ve y nadie sabe qué se ha cobrado. Juntos, la ficha del cliente es una sola y la factura sale del trato que has cerrado.

Para quién es. Y para quién no.

Un CRM se amortiza cuando vender es una conversación de varias semanas con la misma persona. Si tu venta es un clic, un CRM solo te añade trabajo. Aquí va la lista corta para saber en qué lado estás.

Va contigo si

  • Vendes B2B y entre el primer contacto y el cierre pasan semanas o meses.
  • Llevas el seguimiento en una hoja de cálculo, en notas del móvil o en la cabeza.
  • Ya pagas un CRM por un lado y un programa de facturación por otro.
  • Quieres que la factura salga del trato cerrado y no de otro programa distinto.

No va contigo si

  • Vendes con ticket pequeño y compra inmediata: no hay pipeline que seguir.
  • Ya tienes CRM y facturación conectados de verdad y nadie teclea dos veces lo mismo.
  • Buscas una base de datos de contactos para enviar correos en masa: eso es otra herramienta.
  • Piensas que un CRM arregla la venta por sí solo: ordena la información, no vende.

Qué hace cada uno, sin jerga

Cuatro piezas. Las dos primeras son cada herramienta por su lado; las dos siguientes, lo que aparece cuando dejas de separarlas.

El CRM: tus clientes y tus oportunidades.

Es el sitio donde está escrito con quién has hablado, qué le has ofrecido, en qué punto está cada conversación y qué toca hacer la semana que viene. Sin eso, tu previsión de ventas es una corazonada y el histórico se va con la persona que se marcha.

  • Oportunidades por etapas, no correos en una carpeta.
  • Quién habló con quién y qué se prometió.

El ERP: facturas, gastos y tesorería.

Es donde vive el dinero. Qué has facturado, qué has cobrado, qué has pagado y cuánto te queda en la cuenta para el mes que viene. Y para que una factura sea válida tiene que cumplir las obligaciones de facturación: numeración, datos de las dos partes y condiciones de pago.

  • Facturación sin límite, gastos y cobros en el mismo libro.
  • Tesorería de verdad, no una hoja que se quedó vieja.

Una ficha de cliente, la misma para todos.

Nombre, CIF, dirección de facturación, contacto, condiciones de pago y todas las facturas de ese cliente en el mismo sitio. Cuando alguien actualiza el CIF, lo actualiza para todo el mundo: comercial, administración y gestoría.

  • Dejas de mantener dos listas de clientes que se contradicen.
  • La factura nace del trato, sin duplicar datos.

Lo que se ve cuando están juntos.

Cuánto has vendido y cuánto has cobrado, con la misma cifra en las dos pantallas. Puedes mirar el pipeline y saber si el mes que viene entra caja, sin preguntar a nadie ni esperar al cierre contable.

  • Previsión de ventas y de caja con los mismos datos.
  • Sabes qué está pendiente de cobro sin abrir el banco.

Cuando los dos viven juntos, la conversación deja de ser «yo vendo y tú cobras». Es la misma empresa mirando el mismo número.

Qué se rompe cuando el CRM y el ERP viven separados

Nadie monta dos programas a propósito: se acaba así porque el CRM se contrata cuando vendes y la facturación se resuelve cuando empiezas a facturar. A partir de ahí se rompen tres cosas, y las tres cuestan dinero.

El mismo cliente existe dos veces

En el CRM está como «Acme, contacto: Laura» y en el programa de facturación como «Acme Solutions SL, CIF B12345678». Cuando cambia el CIF o la dirección de facturación, se actualiza en uno y no en el otro. Un día la factura sale mal y el cliente te la devuelve.

El comercial promete lo que el financiero no ve

Se cierra un descuento o un pago a 60 días que nadie ha apuntado donde se factura. Cuando llega el momento de emitir, o se aplica mal o se aplica tarde, y el cliente ya había dado por hecho lo que se le prometió.

Nadie sabe qué se ha cobrado

El pipeline dice que has vendido y la contabilidad dice que has facturado, pero nadie te dice qué de eso está ya en la cuenta. Ese hueco lo tapa alguien con una hoja de cálculo y una llamada a la gestoría cada mes, y todo eso es tiempo que no dedicas a vender.

Qué mirar si decides unirlos

Si vas a tener CRM y ERP juntos, exige estas cuatro cosas. Con cualquiera de las cuatro que falte, volverás a tener dos programas con una persona en medio.

  • Una sola ficha de cliente. El CRM y la facturación tienen que leer y escribir el mismo registro, no dos copias que se sincronizan a ratos.
  • Que la factura y el trato compartan datos. Cuando cierras una oportunidad, la factura debería salir del mismo acuerdo: cliente, importe y condiciones ya están dentro.
  • Quién puede ver qué. No todos necesitan ver la tesorería, y el equipo comercial necesita ver su pipeline completo. Los permisos se definen por rol y se revisan cuando entra gente nueva.
  • Que nadie tenga que teclear el mismo dato dos veces. El gasto entra cuando llega la factura, y el cobro se marca cuando entra en la cuenta: no se reintroduce a mano en otra herramienta.

El día que esto funciona, no notas una función nueva: notas que una pregunta se responde en diez segundos. Si quieres ver cómo encaja con lo que ya usas, el detalle del ERP está en ERP para startups y en ERP para pymes.

Lo que cuesta tenerlo por separado

Estos son los precios publicados en nuestra home, pieza a pieza. Súmalos como los sumarías en tu banco: cada uno con su proveedor, su factura y su login.

ERP completo

49 €/mes

Facturas sin límite, gastos, tesorería y previsión de caja. Los ERP de mercado van entre 7,50 €/mes y 29,50 €/mes si solo quieres software: sin nadie que revise lo que sale de ahí.

CRM con tu pipeline B2B

29 €/mes

Otra cuota para tener los clientes donde no tienes las facturas. Un CRM de mercado cuesta 29 €/mes, y cada cambio de datos hay que mantenerlo a mano en los dos sitios.

Captación de leads B2B

99 €/mes

100 leads cualificados al mes con datos verificados. Por separado es una herramienta más, con su suscripción, su curva de aprendizaje y su propia lista que hay que importar.

Impuestos de sociedad

149 €/mes

Contabilidad, IVA, sociedades y cuentas anuales. Una asesoría tradicional cobra entre 80 y 200 €/mes solo por esto, y con tu facturación en otro programa.

Los mismos servicios por separado salen 424 €/mes: ERP, CRM, leads, los impuestos de sociedad, la parte de los socios autónomos y la vigilancia de ayudas. Con el plan Seed de 149 €/mes tienes todo eso por 149 €/mes, 275 €/mes menos, con la gestoría incluida. Y si quieres que además te traigan oportunidades: SDR para startups.

Tres planes, un solo ERP

El ERP completo con el CRM dentro va en los tres planes: el pipeline no es un módulo que se desbloquee pagando más. Lo que cambia es el acompañamiento que tienes detrás.

Seed · 149 €/mes

Para la SL que arranca (0–2 empleados): el ERP completo, CRM con pipeline B2B, 100 leads al mes, contabilidad, IVA, sociedades y cuentas anuales, altas de socios autónomos y sesión trimestral con un CFO.

Startup · 249 €/mes

Para la que ya contrata (hasta 5 empleados). Añade nóminas incluidas, apoyo en ENISA y Ley de Startups, CFO mensual y CMO trimestral.

Scale · 449 €/mes

Para la que crece (hasta 20 empleados) o prepara ronda: nóminas hasta 20 empleados, CFO y CMO mensuales y preparación de ronda y due diligence.

Ver el detalle de los planes y add-ons

El riesgo lo asumimos nosotros

Garantía antisanciones

Si Hacienda te sanciona por un error nuestro, la sanción la pagamos nosotros.

SLA de 24 h laborables

Si no te respondemos en 24 h laborables, ese mes no lo pagas.

Sin permanencia

Mes a mes. Si no aportamos, te vas cuando quieras: el servicio se gana cada mes.

Precio cerrado

Lo que ves en la web es lo que pagas. Siempre. Sin «esto no estaba incluido».

Preguntas que nos hacen antes de decidir

¿Qué diferencia hay entre CRM y ERP, en una frase?

El CRM es donde viven tus clientes y las oportunidades: con quién hablas, qué has ofrecido y qué toca después. El ERP es donde vive el dinero: facturas, gastos, tesorería y previsión de caja. Separados te obligan a mover datos a mano entre los dos; juntos dan la misma foto.

¿El CRM se paga aparte del ERP?

No en Contaes. El CRM con tu pipeline B2B va incluido en el ERP desde el plan Seed de 149 €/mes, junto a la captación de leads y la gestoría. Un CRM de mercado cuesta 29 €/mes y la captación de leads 99 €/mes, cada uno por su lado y sin la facturación dentro.

¿Puedo usar un CRM gratis y llevar las facturas aparte?

Puedes, y al principio parece que ahorras. El coste aparece después: el mismo cliente en dos listas que se contradicen, promesas comerciales que no llegan a la factura y un mes en el que nadie sabe qué se ha cobrado. Ese trabajo lo acaba pagando alguien con horas, aunque el CRM sea gratis.

¿Tengo que migrar mis clientes a mano?

No. Nos pasas tu lista de clientes y tus facturas y montamos el ERP contigo en la primera llamada. En dos semanas estás facturando, con tu pipeline dentro y la gestoría trabajando sobre esos mismos datos. Si tienes un programa de contabilidad en uso, lo miramos antes de mover nada.

¿Quién puede ver los datos del CRM y de las facturas?

Los permisos se definen por rol: no todo el equipo necesita ver la tesorería, y el comercial necesita ver su pipeline completo. Al estar todo en el mismo sistema, no hay que duplicar usuarios ni dar accesos en dos herramientas: se configura una vez y se revisa cuando entra gente nueva.

¿Cuánto cuesta tener el CRM y el ERP juntos?

Desde el plan Seed de 149 €/mes, que incluye el ERP completo, el CRM, los 100 leads B2B al mes y los impuestos de sociedad. Los mismos servicios por separado salen 424 €/mes, 275 €/mes más, con tres o cuatro proveedores y cuatro facturas. Si eres autónomo, el plan Autónomo Pro son 45 €/mes con el ERP dentro.

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