Igualdad y laboral

Plan de igualdad: cuándo es obligatorio y qué incluye

El plan de igualdad es obligatorio para las empresas de 50 o más personas trabajadoras, y también en los demás supuestos que fija la normativa, como los convenios colectivos que lo exijan. Se negocia con la representación de las personas trabajadoras, arranca de un diagnóstico previo y se registra. En Contaes el laboral que lo sostiene —nóminas, contratos y seguros sociales— va dentro del plan Startup de 249 €/mes, con el ERP y la contabilidad en la misma cuota.

En dos frases. El plan de igualdad es obligatorio para las empresas de 50 o más personas trabajadoras y en los demás supuestos que fija la normativa, como los convenios colectivos que lo exijan; se negocia con la representación de las personas trabajadoras, se apoya en un diagnóstico previo y se registra. Si tu empresa es más pequeña no tienes que negociar un plan, pero sí cumplir la igualdad retributiva y no discriminar.

Para quién es. Y para quién no.

El plan de igualdad no se compra como una plantilla: se diagnostica, se negocia y se registra. Hay empresas donde esto es una obligación que hay que hacer bien y empresas donde lo urgente es otra cosa. Te lo decimos en la primera pantalla.

Es para ti si

  • Tienes 50 o más personas trabajadoras y el plan te toca por ley, no por recomendación.
  • Tu convenio colectivo exige un plan de igualdad aunque estés por debajo de ese umbral.
  • Ya tienes un documento guardado en una carpeta y nadie ha hecho el diagnóstico ni el registro que lo sostienen.
  • Quieres el registro retributivo montado sobre tus nóminas reales, no sobre un Excel paralelo.

No es para ti si

  • Eres autónomo sin personas trabajadoras: aquí no hay plan ni registro retributivo que hacer.
  • Buscas que alguien firme el plan sin diagnóstico previo ni negociación: eso no cumple.
  • Tienes varios convenios de sectores distintos y cientos de personas en plantilla: aquí el servicio llega hasta 20 empleados.
  • Esperas delegar la obligación: el plan es de la empresa, nosotros preparamos y presentamos.

Qué incluye cuando lo lleva la gestoría

Cuatro piezas que solo funcionan juntas. Un plan sin diagnóstico es un documento vacío, y un registro retributivo sin nóminas detrás no aguanta una pregunta.

Diagnóstico previo.

Antes de escribir una sola medida se miran tus datos: plantilla, puestos, contratos, retribuciones, selección y promoción. El plan sale de tus números, no de un cuestionario genérico que sirve para cualquier empresa.

  • Los datos salen de tus nóminas y tus contratos, que ya están en el sistema.
  • Ves tus cifras y tus diferencias antes de que las vea nadie más.

Negociación y registro.

El plan se negocia con la representación de las personas trabajadoras y después se registra. Preparamos el diagnóstico, las medidas y la documentación, y te decimos en qué punto estás antes de cada firma.

  • Si no hay representación, seguimos el procedimiento que fija la normativa.
  • El registro no se te queda en un cajón esperando a que alguien lo reclame.

Registro retributivo.

La tabla donde se comparan los salarios de los puestos de igual valor. Es la pieza que sostiene lo demás: si dos puestos valen lo mismo, la diferencia de retribución tiene que estar justificada. En las empresas grandes entra además la auditoría retributiva.

  • Montado sobre la nómina real, no sobre una hoja de cálculo que nadie actualiza.
  • Si aparece una diferencia, te explicamos por qué antes de que te la pregunten.

Y el laboral de cada mes.

La igualdad es una obligación más, no una isla. Va con ella el laboral completo: nóminas, contratos y sus modificaciones, altas y bajas, seguros sociales y finiquitos. Todo dentro del mismo sistema que tu programa de nóminas.

  • El convenio que te toca, aplicado a la nómina desde el primer mes.
  • Un gestor asignado con nombre, que coge el teléfono.

Un plan de igualdad sin datos detrás se queda viejo el primer día que cambias un puesto o una retribución. Tenerlo donde tienes las nóminas significa que el diagnóstico se puede rehacer con los números del mes, en lugar de empezar de cero cada vez.

Lo que cuesta llevar el laboral por piezas

Estos son los precios de mercado que ya publicamos en la web, servicio a servicio. Súmalos como los sumarías tú: cada uno con su proveedor, su factura y su login.

Gestión laboral hasta 5 empleados

125 €/mes

Nóminas, contratos y seguros sociales. Es lo que cuesta ese servicio suelto en el mercado, sin ERP y sin la contabilidad detrás.

Gestión laboral hasta 20 empleados

500 €/mes

El mismo servicio con la plantilla grande: cuatro veces el tramo de 5, y sigue siendo solo laboral. Ni software, ni impuestos, ni tesorería.

Contabilidad e impuestos de sociedad

80–200 €/mes

Lo que cobra una asesoría tradicional por lo fiscal. Sin software, sin tesorería y sin que nadie mire tus nóminas y tu contabilidad a la vez.

Licencia de software

7,50–29,50 €/mes

Holded va de 7,50 a 29,50 €/mes y Quipu de 8,50 a 29,50 €/mes. Te da la pantalla para facturar: no te da el convenio, ni el plazo, ni la responsabilidad.

Súmalo: 125 €/mes de laboral, 149 €/mes de contabilidad e impuestos y 7,50 €/mes de licencia son 281,50 €/mes con tres proveedores y tres logins. Con el plan Startup de 249 €/mes tienes el laboral hasta 5 empleados, el ERP completo y todos los impuestos en la misma cuota. Y si tu caso es una empresa que acaba de empezar, mira cómo lo montamos en gestoría para startups.

Tres planes, el laboral dentro

Los planes cambian el tramo de plantilla y el acompañamiento, nunca el sistema: tus nóminas, tus contratos y tu histórico se quedan donde estén. Los precios completos y los add-ons están en la página de planes.

Seed · 149 €/mes

Para la SL que arranca (0–2 empleados): el ERP completo, contabilidad, IVA, sociedades y cuentas anuales, y las altas de socios autónomos.

Startup · 249 €/mes

Para la que ya tiene equipo (hasta 5 empleados). Añade las nóminas, los contratos y los seguros sociales incluidos, con el ERP y los impuestos dentro. Es el más popular.

Scale · 449 €/mes

Para la que crece (hasta 20 empleados): el laboral completo con la plantilla grande, más preparación de ronda y due diligence.

Ver el detalle de los planes y add-ons

El riesgo lo asumimos nosotros

Garantía antisanciones

Si un error nuestro te cuesta una sanción, la pagamos nosotros.

SLA de 24 h laborables

Si no te respondemos en 24 h laborables, ese mes no lo pagas.

Sin permanencia

Mes a mes. Si no aportamos, te vas cuando quieras: el servicio se gana cada mes.

Precio cerrado

Lo que ves en la web es lo que pagas. Siempre. Sin «esto no estaba incluido».

Preguntas que nos hacen antes de decidir

¿Mi empresa está obligada a tener un plan de igualdad?

Sí, si tienes 50 o más personas trabajadoras. La obligación alcanza también los demás supuestos que fija la normativa, como los convenios colectivos que exijan un plan de igualdad. Por debajo de ese umbral no hay plan obligatorio, pero la igualdad retributiva sigue aplicándose a tu empresa.

Tengo 12 empleados. ¿Entonces no tengo que hacer nada?

Tienes que cumplir la igualdad retributiva y no discriminar, aunque no estés obligada a negociar y registrar un plan de igualdad. En la práctica eso significa que dos puestos de igual valor no pueden pagarse distinto por razón de sexo, y que conviene poder demostrarlo. Por eso merece la pena tener el registro retributivo y los puestos descritos por escrito antes de que alguien te los pida. Si estás montando la plantilla ahora, el punto de partida es contratar al primer empleado.

¿Qué es el registro retributivo y en qué se diferencia del plan?

El registro retributivo es la tabla donde se comparan los salarios de los puestos de igual valor, para ver si hay diferencias y por qué. El plan de igualdad es el documento que se negocia, parte de un diagnóstico previo y se registra. El registro retributivo es una de las piezas que lo sostienen, y en las empresas grandes va acompañado de la auditoría retributiva.

¿Con quién se negocia el plan de igualdad?

Con la representación de las personas trabajadoras de tu empresa. Si no existe representación, la normativa fija su propio procedimiento y hay que seguirlo. En ningún caso es un documento que se redacta en un despacho y se comunica después: la negociación forma parte del plan.

¿Qué documentos conviene tener aunque no estés obligada al plan?

Cuatro cosas sencillas: el registro retributivo con los puestos de igual valor comparados, la descripción de cada puesto, los criterios escritos de selección y promoción, y los contratos con su convenio aplicable al día. Con eso puedes responder a una diferencia salarial cuando te la pregunten, y el día que tengas que hacer el plan de igualdad ya tienes el diagnóstico medio hecho.

¿Vale una plantilla de internet para el plan de igualdad?

No, si nadie ha hecho el diagnóstico previo con tus datos ni se ha negociado con la representación de las personas trabajadoras. Un documento sin diagnóstico no describe tu empresa y no sirve como plan. El trabajo real está en los datos y en la negociación, no en el formato del documento.

¿En qué plan de Contaes entra esto?

El laboral entra en el plan Startup de 249 €/mes, con nóminas, contratos y seguros sociales incluidos hasta 5 empleados, y en el plan Scale de 449 €/mes hasta 20 empleados. Por encima del límite de tu plan, cada empleado extra son +5 €/empleado/mes, publicado. El plan de igualdad y el registro retributivo los prepara el mismo equipo que lleva tus nóminas y tus seguros sociales.

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Plazas de onboarding limitadas cada mes: cada gestor dedicado solo puede llevar a unas pocas empresas con este nivel de servicio.