1. Cuenta del mes
Ventas, costes directos, margen bruto, costes fijos y resultado del centro, con su porcentaje sobre ventas.
Cuando el negocio tiene varias sedes, el informe deja de ser un gesto y se convierte en el único modo de saber qué pasa en cada una. Mete las ventas del mes, los costes, la plantilla, las operaciones y un comentario, y esta herramienta calcula el margen bruto, el resultado del centro, las ventas por empleado, el ingreso medio por operación y el coste fijo por operación, y escribe el informe de la sede listo para copiar y mandar.
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Rellena los datos y pulsa «Calcular» para ver el resultado aquí, con su desglose.
Cálculo con los datos del mes que has introducido. Importes sin IVA: el IVA que cobras no es ingreso tuyo, lo recaudas.
Esta herramienta calcula con tus datos; no es asesoramiento contable individual. El informe es un resumen de gestión de una sede, no un documento contable: las cuentas anuales salen de tu contabilidad.
El informe tiene dos partes: las cuentas del mes, que dicen si la sede gana, y la actividad, que dice con qué esfuerzo lo consigue. Las cinco cifras salen de siete datos y se comparan mes a mes con la misma fórmula.
Ventas, costes directos, margen bruto, costes fijos y resultado del centro, con su porcentaje sobre ventas.
Plantilla de la sede, operaciones del mes, ventas por empleado, ingreso medio y coste fijo por operación.
Lo que ha pasado el mes, en dos líneas, y la frase que resume si la sede cubre o no sus costes.
Sede con 62.000 € de ventas, 21.000 € de costes directos, 24.000 € de costes fijos, 6 empleados y 480 operaciones en el mes.
Cada cliente deja 129,17 € de ingreso medio y arrastra 50,00 € de estructura: la diferencia, 79,17 €, es lo que cubre los costes directos y deja el margen del mes. Si el mes que viene bajan las operaciones y los costes fijos no se mueven, el coste fijo por operación sube y el margen se estrecha sin que nadie haya tocado los precios.
No es la contabilidad: es un resumen de gestión de una sede, sin impuestos, sin amortizaciones y sin el detalle de cada apunte. Las cuentas anuales salen de la contabilidad, y de ellas sale el resultado contable. Si el informe de la sede y la contabilidad no coinciden, manda la contabilidad, y la diferencia casi siempre está en un coste apuntado en la sede equivocada.
Un informe por sede, con los mismos campos y todos los meses: la comparación solo funciona si las cifras se calculan igual en todas partes. En cuanto cada sede manda el suyo con sus criterios, tienes datos para justificar decisiones, no para tomarlas. Por eso cada sede necesita su propio centro de coste en la contabilidad y no una cuenta de gastos común donde todo se mezcla.
Las cuatro sedes con los mismos números, en una sola pantalla.
Y llévalo en el idioma del equipo de esa sede: no un balance, sino el coste fijo por operación, las ventas por empleado y el comentario del mes. Son tres cifras que cada persona entiende y puede mover, y con las que se pactan objetivos para el mes siguiente.
Lo que de verdad pide una decisión es la tendencia: un margen del 27 % está bien o mal según lo que diera esa sede en los tres meses anteriores. Para eso hacen falta las ventas y los costes separados por sede en tu contabilidad: con las sedes separadas desde el primer día, el centro de coste por sede y los indicadores por local se leen en cinco minutos, sin arqueología en las facturas. La herramienta para hacerlo sin hojas de cálculo es un software pensado para varias sedes: facturación, gastos y contabilidad separados y la gestoría detrás, desde 45 €/mes si eres autónomo y 149 €/mes si es una SL, sin permanencia.
El margen bruto son las ventas menos los costes directos: lo que deja la actividad de la sede antes de pagar su estructura. El resultado del centro es el margen bruto menos los costes fijos de esa sede. El primero sirve para comparar sedes entre sí, porque no depende del alquiler ni de la plantilla fija de cada una; el segundo dice si la sede, con sus costes, gana o pierde dinero.
La unidad con la que trabaja esa sede: un cliente atendido, un ticket, una cita, una mesa o un servicio prestado. Lo importante es usar siempre la misma unidad, mes a mes, porque el ingreso medio por operación y el coste fijo por operación solo tienen sentido si los cuentas igual. Si un mes cuentas clientes y otro tickets, la serie se rompe y el informe deja de comparar nada.
Porque enseña la palanca que no se ve en la cuenta de resultados: con los mismos costes fijos, cada operación que suma baja ese coste unitario y cada operación que falta lo sube. Es la cifra que explica por qué una sede con la misma facturación que otra puede ganar menos: tiene menos operaciones y, por tanto, costes fijos peores por cada una. Cuando el coste fijo por operación lleva tres meses subiendo, el problema no es el precio: es el volumen.
No. Esto es un informe de gestión de una sede, escrito con los datos que tú introduces, para tu equipo y para ti. Las cuentas anuales salen de la contabilidad, se formulan, se aprueban y se depositan en el Registro Mercantil, y el impuesto se calcula sobre el resultado contable, no sobre este documento. Si el informe de la sede contradice la contabilidad, la que manda es la contabilidad: revisa de dónde sale la diferencia antes de tomar decisiones.
Sí, uno por sede y con los mismos campos, y después uno del grupo sumando las cifras de todas. Ese es el orden que funciona: primero cada sede con sus propios costes y después la suma. Lo que no funciona es repartir los costes a ojo entre sedes y luego comparar: si el reparto cambia cada mes, el informe deja de servir para decidir y solo sirve para justificar lo que ya has decidido.
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