Si eres tú solo y todo se vende en el mostrador
Sin personal ni almacén ni carta que costear, un programa de facturación basta: el plan de autónomos de 45 €/mes cubre la facturación y los impuestos.
El software de un restaurante no se elige por la caja: se elige por lo que pasa después de la caja. Los tickets tienen que llegar a la contabilidad, las compras a los escandallos y las horas del personal a la nómina. Contaes es el ERP completo con la gestoría dentro, desde 149 €/mes.
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La sexta es la que decide: que todo lo anterior acabe donde se calculan los impuestos sin volver a escribirlo.
| Función | Qué necesitas que haga | Qué pasa si no lo hace |
|---|---|---|
| TPV y tickets | Emitir el ticket desglosado por tipo de IVA y numerado sin saltos | El IVA del trimestre sale de una estimación |
| Coste de la carta | Guardar el escandallo y actualizarlo con el precio de compra | Vendes platos sin margen sin enterarte |
| Compras y proveedores | Registrar el albarán, cotejar precios y contabilizar la factura | Las subidas silenciosas entran sin que nadie las vea |
| Cierre de caja | Cuadrar efectivo y datáfono contra los tickets | Las diferencias se acumulan sin origen claro |
| Personal y turnos | Coste por hora y por franja, con horas y nóminas | Decides turnos sin saber qué cuesta la franja floja |
| Contabilidad e impuestos | Que ventas, compras y nóminas lleguen solas al libro | Alguien teclea todo otra vez |
Si tu TPV no saca la venta separada por tipo de IVA, empieza por ahí: es lo que rompe todo lo que viene después. Y si el problema es saber qué plato deja dinero, está en control de costes de un restaurante.
No pasa de golpe: empiezas con el TPV que instalaba el de la máquina, el programa de facturación que te recomendó tu gestoría, una hoja de escandallos y la carpeta de albaranes. El problema aparece cuando una pieza debería responder a la otra: sube el precio del pescado un 9 % y la hoja sigue con el del año pasado.
El coste real no es la suma de las cuotas, sino el tiempo de quien los cruza. Un ERP para tu empresa arregla que el ticket, la compra, la hora y la nómina vivan en la misma base de datos, y eso se nota desde el primer cierre.
Los precios de mercado, servicio a servicio: el TPV con su cuota, los escandallos en una hoja de cálculo, la licencia de facturación y la asesoría.
Con el plan Seed de 149 €/mes tienes el ERP completo y la gestoría entera, con tus tickets y tus compras entrando solos en la contabilidad. Si necesitas nóminas, Startup las incluye hasta 5 empleados por 249 €/mes.
Sin personal ni almacén ni carta que costear, un programa de facturación basta: el plan de autónomos de 45 €/mes cubre la facturación y los impuestos.
Un TPV que cuadra caja, imprime tickets correctos y exporta bien no se tira: lo que conviene es que sus datos lleguen a la contabilidad.
Lo que no admite discusión es la parte fiscal: el ticket tiene que estar bien emitido y las ventas tienen que llegar a la contabilidad. Cómo se registra cada ticket cambia con Verifactu: está en Verifactu en restauración.
Apunta todas las cuotas mensuales que pagas, incluido el TPV, y cuenta cuántos datos se escriben dos veces al mes: ventas, compras, horas del personal.
Tickets que no llegan a la contabilidad, escandallos sin tocar en un año y cambiar de software sin decidir antes qué datos pasan al sistema nuevo.
Depende de cuántas veces se escribe el mismo dato. Si tu gestoría recibe cada trimestre un montón de tickets y facturas y las pasa ella, tienes el dato escrito dos veces y el resultado del mes llega con retraso. Un ERP no te lo arregla por tenerlo: te lo arregla cuando la caja vuelca las ventas y las compras entran en el mismo libro de donde sale la contabilidad.
Suma cada cosa con su factura: el TPV con su cuota aparte, la licencia de facturación y contabilidad, que va de 7,50 a 29,50 €/mes en las herramientas más conocidas, y la asesoría, que en una gestoría tradicional va de 80 a 200 €/mes. En la home tienes el stack desglosado: 424 €/mes por separado frente a 149 €/mes.
Es el caso más habitual y el que más tiempo cuesta: significa que alguien tiene que volcar las ventas a mano cada mes, o que la contabilidad se hace con una estimación. Antes de cambiar de sistema, comprueba qué puede exportar tu TPV actual: a veces se arregla con una exportación que nunca se configuró. Si no exporta nada, ese es el argumento para cambiar, antes que cualquier función nueva.
Sin software sí, sin sistema de facturación no. En un local pequeño puedes llevar la gestión con un programa de facturación sencillo y una hoja de cálculo, y ser perfectamente ordenado. Lo que no vale es un sistema que no emita los tickets como toca ni una contabilidad que se reconstruya cada trimestre a base de cajas de zapatos llenas de papeles.
En dos semanas suele estar montado y funcionando: la llamada inicial son 30 minutos y el traspaso desde donde estés ahora lo llevamos nosotros, sin coste para ti. El orden que seguimos es siempre el mismo: primero las ventas y los gastos, después el personal y las nóminas, y al final el control de costes con los datos ya ordenados.
Sí, y es cuando más se nota: con dos locales, lo que quieres saber es qué local aguanta al otro, y eso solo se ve separando el resultado de cada uno desde el primer día. Si vas a comparar ingresos, costes de personal y merma entre los dos, tienes que separarlos por centro de coste desde el principio, no reconstruirlo después.
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Plazas de onboarding limitadas cada mes: cada gestor dedicado solo puede llevar a unas pocas empresas con este nivel de servicio.