Aportar el inmueble
Es una transmisión: notaría, registro y consecuencias fiscales.
Escribes lo que cobras de alquiler al año, lo que te cuesta el inmueble, lo que vale y los tipos que quieras aplicar. La herramienta calcula qué te queda al año en los dos escenarios —como particular y con una sociedad—, la rentabilidad de cada uno sobre el valor del inmueble y la diferencia en euros. Los tipos son campos editables: los que mandan son los tuyos.
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Revisa los campos: la renta y el valor del inmueble tienen que ser mayores que cero, los gastos y el coste de la sociedad no pueden ser negativos y los tipos tienen que estar entre 0 y 100.
Rellena los datos y pulsa «Calcular» para ver el resultado aquí, con su desglose.
Cálculo orientativo con los datos y los tipos que has introducido.
Esta herramienta calcula con tus datos; no es asesoramiento fiscal individual. Los tipos y las bases cambian y hay efectos patrimoniales que este cálculo no incluye: confírmalos con tu asesor o en las fuentes oficiales enlazadas más abajo.
Los dos escenarios salen de los mismos tres datos: lo que cobras al año, lo que te cuesta el inmueble al año y lo que vale. Lo que cambia es el impuesto que se aplica y los costes fijos que arrastra cada estructura.
El comparador mide lo que queda dentro de la sociedad. No reparte dividendo, porque el reparto tendría su propio impuesto y se ve mejor en una cuenta aparte.
Con los valores que trae la herramienta —18.000 € de renta, 3.000 € de gastos, un inmueble de 250.000 €, un 30 % de IRPF, un 25 % de sociedades y 2.000 € de coste anual— el rendimiento común es 15.000 €. Es un ejemplo: los porcentajes son los que hay escritos en los campos.
El detalle: como particular salen 4.500 € de IRPF. Con la sociedad, el coste anual deja la base en 13.000 € y el impuesto en 3.250 €. La diferencia viene de ahí y de que ese coste no depende de lo que cobres de alquiler.
Mira primero la diferencia anual. Si es pequeña, el dinero deja de ser el criterio y pesan más las obligaciones y el tiempo. Si es grande, mira de dónde viene: casi siempre, de que el impuesto de sociedades es más bajo que el que te toca en el IRPF sobre ese rendimiento. Sube la renta y la ventaja de la sociedad crece, porque el coste fijo se reparte sobre más ingresos; baja la renta y el coste fijo pesa más, hasta el punto de que la sociedad pierde dinero aunque el inmueble alquile bien.
Y mira la rentabilidad, no solo el neto: es el número que puedes comparar con cualquier otra inversión. Un dato que ayuda a decidir: con los valores del ejemplo, algo más de dos meses de renta al año se van solo en mantener la estructura. Es un ejemplo.
Un detalle que se olvida: la sociedad no cambia los impuestos del contrato. Si el inquilino es una empresa y el inmueble es un local, la factura lleva IVA y retención igual que si alquilaras tú. Lo tienes desglosado en IVA y retención del alquiler.
El mismo ejercicio, con tu beneficio y tus tipos.
Es una transmisión: notaría, registro y consecuencias fiscales.
Vender desde la sociedad no tributa igual que vender tú.
El comparador asume que el resultado se queda dentro.
Cuentas anuales, depósito, contabilidad y plazos.
El resumen honesto: montar una sociedad para alquilar añade costes fijos y obligaciones, y solo compensa en determinados casos. El siguiente paso no es constituir nada, es entender la foto completa: los dos caminos están explicados en sociedad patrimonial o particular y lo que una sociedad paga cada año, en qué impuestos paga una SL. El plan Seed (149 €/mes) es el que usan las sociedades que arrancan, con el detalle en los planes. Y si solo quieres saber si el alquiler te deja dinero, la cuenta corta está en el calculador de rentabilidad del alquiler.
Solo en determinados casos. La sociedad añade un coste fijo todos los años (gestoría, contabilidad y la cuota del socio administrador) y obligaciones formales como las cuentas anuales y su depósito. Con rentas bajas ese coste se come cualquier ventaja; con rentas altas y estables puede compensar, sobre todo si el dinero se queda en la sociedad para reinvertir. El resultado de esta herramienta te da el número, no la decisión.
Aportar el inmueble a la sociedad es una transmisión con sus propios efectos y costes, y venderlo después desde la sociedad no tributa igual que si lo vendes tú. Este comparador solo mira la renta anual, los gastos, el valor del inmueble y los tipos: no incluye la aportación, la venta futura, el IRPF del dividendo si repartes, ni los gastos de constitución. Es una parte de la decisión, no la decisión entera.
No. Son valores de ejemplo para que veas la mecánica del cálculo. El tipo que aplica tu IRPF al rendimiento del alquiler depende de tu base y de tus circunstancias personales, y el del Impuesto de Sociedades depende de la sociedad y de su cifra de negocio. Los dos campos son editables: escribe los tuyos y confírmalos con tu asesor.
Este comparador no lo incluye, porque asume que el resultado se queda dentro de la sociedad. Si el dinero se reparte como dividendo, ese reparto tributa en tu IRPF y el neto de bolsillo baja: el resultado de la sociedad que ves aquí es el de la sociedad, no lo que acabas cobrando tú.
Sobre el valor que escribas en el campo, que es el que tú decides: puedes poner el precio de compra, el valor de mercado de hoy o una media de los dos. Lo importante es que uses el mismo valor en los dos escenarios, porque si no, la comparación entre ellos deja de tener sentido.
Si te sale a cuenta la sociedad, la montamos y la llevamos; si no, te lo decimos igual. El plan Seed (149 €/mes) incluye contabilidad, impuestos y cuentas anuales, con el detalle en los planes.
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