Por ventas
Cada sede carga según lo que factura, y el peso sobre ventas sale igual en todas.
La dirección, la administración y los sistemas cuestan casi lo mismo con un local que con cuatro, pero no se reparten solos. Mete esos costes centrales, elige el criterio y mira la cuota de cada sede, el peso que tiene sobre sus ventas y cuánto cambiaría el reparto si usaras otro criterio. Se calcula con tus números, sin registro.
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Cálculo orientativo con los datos que has introducido.
Esta herramienta calcula con tus datos; no es asesoramiento fiscal individual. El criterio de reparto es una decisión de gestión: elige uno, déjalo por escrito y míralo con tu asesor antes de usarlo para retribuir o para fijar precios por local.
El reparto no es una norma contable: es una decisión de gestión que se resuelve con una división. Importa saber de dónde sale cada número, porque el resultado se usa después para fijar precios, primas por local y en qué sede conviene invertir.
Los gastos de la estructura que no pertenecen a ningún local: dirección, administración, asesoría, sistemas y software corporativo, marketing de marca y la oficina central. No cambian porque abras o cierres una sede, y por eso se llaman centrales. El número que metes es lo que suman esas cuentas en un año.
Ejemplo de composición, no tu caso: 120.000 € de estructura, con 60.000 € de dirección y administración, 40.000 € de sistemas y asesoría y 20.000 € de la oficina central.
Cada sede carga según lo que factura, y el peso sobre ventas sale igual en todas.
Proporcional a los metros. Encaja cuando lo central es sobre todo espacio.
Lo mismo para cada sede. Previsible si se parecen en tamaño y madurez.
Suma lo que no depende de ningún local.
Ventas, superficie o partes iguales.
Coste central por el peso de cada sede.
Los céntimos de cada euro que van a la estructura.
La cuota de una sede es el coste central total por su peso, dividido entre la suma de los pesos: el peso es su venta, sus metros o uno, según el criterio. El peso sobre ventas es la cuota entre las ventas de esa sede: los céntimos de cada euro vendido que se van a la estructura.
Tres sedes con 800.000 €, 500.000 € y 300.000 € de ventas (1.600.000 €) y 220, 140 y 90 metros (450 m²), con 120.000 € de coste central. Por ventas cargan 60.000 €, 37.500 € y 22.500 €, un 7,5 % de sus ventas en las tres. Por superficie, 58.666,67 €, 37.333,33 € y 24.000 €, que es un 7,33 %, un 7,47 % y un 8 %. A partes iguales, 40.000 € cada una: un 5 %, un 8 % y un 13,33 %. Es un ejemplo, no tu caso.
Con las operaciones internas eliminadas.
El reparto no cambia el resultado del grupo: mueve el coste de un sitio a otro y dice qué sede sostiene la estructura. Elige el criterio y escríbelo, sin cambiarlo cada año según lo que convenga al informe: la forma de montarlo está en centros de coste por sede y la lectura de cada local, en los KPI por local. Si tus sedes son sociedades distintas, la foto del grupo con lo interno eliminado es lo que hace la calculadora de consolidación. Y para dejar de hacer estas cuentas a mano, todo esto va dentro del software para varias sedes, con los precios publicados.
De tu contabilidad: es la suma de las cuentas de estructura, el alquiler y los gastos de la oficina central, la dirección, la administración, la asesoría y los sistemas. Si no los tienes separados, suma las cuentas que no dependen de ningún local y resta lo que ya cargas directamente a cada sede. Es una cifra que te puede dar tu asesor si llevas la contabilidad por centros de coste.
No hay un criterio oficial: es una decisión de gestión y cada uno tiene su lógica. Por ventas es el más habitual, porque reparte en proporción a lo que genera cada local. Por superficie encaja cuando el coste central es sobre todo espacio: almacén, oficina central o logística. A partes iguales es simple y previsible, y es defendible cuando las sedes se parecen en tamaño y en madurez. Lo importante es elegir uno, escribirlo y no cambiarlo cada año según convenga.
Porque la cuota entre las ventas de la sede es siempre el coste central total partido por las ventas del grupo. No depende de la sede: si repartes 120.000 € entre 1.600.000 € de ventas, cada sede carga el 7,5 % de lo que vende. El porcentaje empieza a moverse cuando repartes por superficie o a partes iguales.
El reparto se calcula igual, pero cambia la parte formal: facturar servicios o repartir costes entre sociedades del mismo grupo es una operación entre partes vinculadas y tiene reglas propias de valoración, y según el importe hay obligación de informar en el modelo 232. Ese caso hay que revisarlo con el detalle de las operaciones delante.
No. La herramienta reparte el importe que le das con el criterio que elijas, para que veas qué sede carga con qué y cómo cambia la foto. El reparto que vas a usar en tu gestión, el cuadro de centros de coste y la parte fiscal si las sedes son sociedades distintas los confirma tu asesor.
Repartir costes entre locales de la misma sociedad es una decisión de gestión y no tiene una norma que fije el criterio. Cuando las sedes son sociedades distintas del mismo grupo, la operación se mira como operación entre partes vinculadas, y estas son las normas que aplican:
El importe a partir del cual hay que informar de las operaciones vinculadas y las reglas de valoración cambian y dependen de cada caso: el detalle se confirma con el asesor y en la ficha oficial del modelo.
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